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Ramonot
Esta
moto fue verdaderamente la primera y única moto diseñada y fabricada en
Argentina, por argentinos. La moto Puma le quitaría el reinado, pero nunca le
quitará su condición de 100% argentina.
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La historia de las viejas motocicletas Ramonot
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Elegante. El mayor esplendor de la fábrica de estas motocicletas
fue en 1937.
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Carlos Chacón cuenta cómo surgieron las primeras motos
argentinas. Fueron fabricadas entre el
’24 y el ’46 en Palmira.
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SAN MARTÍN–
“Hay que escribir la historia antes de que se nos mueran todos
los viejos”, dice Carlos Chacón (60) , mientras revisa sus
papeles. Finalmente el hombre, al que la mayoría identifica como
“el historiador”, encuentra lo que busca.
Gracias a los recortes y apuntes amarillentos se puede constatar
que, en un período estimado entre 1924 y 1946 los hermanos
Alberto y Enrique Ramonot diseñaron y fabricaron la primera
motocicleta argentina en un avanzado taller ubicado en lo que
hoy es el corazón comercial de Palmira. Chacón saca una foto y
algunas fotocopias de fotos que se presumen sepias. Allí está:
parece una bicicleta con motor. No tiene caja de velocidades ni
embrague y la tracción es a polea. Así, tan sencilla, esta moto
fue muy codiciada en los años
’30.
La fábrica SIMA (Sociedad Industrial de Motocicletas Argentinas)
llegó a producir unas 3.000 unidades y cuatro modelos distintos
desde sus instalaciones, ubicadas en la esquina de Italia y
Belgrano, en Palmira. La historia comenzó en 1870, cuando Pablo
Ramonot llegó al puerto de Buenos Aires, proveniente de Francia.
La fiebre amarilla lo empujó hacia Mendoza apenas inaugurado el
ferrocarril, en 1885. Un año después Ramonot se afincó en la
pequeña villa de Barriales, en Junín. Primero se dedicó al
trabajo en la viña, pero poco después inició una pequeña
fábrica, bautizada con el nombre Böer, que producía carruajes e
implementos agrícolas. En 1890 se casó con Eloísa Pairet y
tuvieron siete hijos. Los que heredaron la inventiva de su padre
fueron Alberto, que nació en 1896, y Enrique, nacido en 1904.
Fueron ellos los que, años después, decidieron ubicar su propia
fábrica en la villa de Palmira. Primero se dedicaron a la
herrería y a montar generadores de energía eléctrica. Luego
idearon un pequeño motor para ser colocados en las bicicletas.
Esta idea fue un éxito y poco tiempo después lanzaron al mercado
la primera motocicleta Ramonot. Varias empresas mendocinas
compraron estos simples vehículos para utilizarlos en la
distribución. Paralelamente los fabricantes tenían su propia
flota y alquilaban estos rodados por hora. El momento de máximo
esplendor fue en 1937. Allí la fabrica tenía unos 100 empleados,
entre operarios, administrativos y vendedores. Las Ramonot
fueron utilizadas en competición y para ellas se creó una
categoría de 100cc. Alcanzaban una velocidad máxima de100km/h.
Según los datos recopilados por Chacón, en 1946 el primer
gobierno peronista estudió la posibilidad de impulsar la
ampliación de la fábrica pero, finalmente, se inclinó por traer
al país a la fábrica alemana Sach. Ese fue el fin de las Ramonot.
Mario Ramonot tiene hoy 66 años y vive en Godoy Cruz. Es hijo de
Enrique y no alcanzó a conocer la fábrica. Todavía dice con
orgullo:
“La Ramonot fue la única
moto diseñada y fabricada íntegramente en el país. Todo lo que
vino después tiene alguna parte importada o se fabrica en
Argentina con licencia internacional”.
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Comentario
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Antonio Spano, quien trabajó en la vieja fábrica Antonio Spano
tiene 85 años. En Mendoza se lo recuerda, entre otras cosas, por
haber sido senador provincial en tres períodos diferentes,
intendente de San Martín y candidato a vicegobernador en 1983.
Pero, para recuperar la historia de las motos Ramonot, su
testimonio tiene singular importancia por motivos bien distintos
al de su pasada vida política. Su primer empleo, cuando era un
joven de 14, fue en la fábrica de motos de Palmira, cumpliendo
la tarea de tornero. Spano se negó rotundamente a ser
fotografiado para esta nota, debido a que no estaba vestido con
saco y corbata.
“Es una cuestión de principios”, dijo.
Es uno de los pocos que todavía pueden dar testimonio directo de
lo que fue la próspera Sociedad Industrial de Motocicletas
Argentinas.
“Creo que trabajé allí uno o dos años”, recuerda. La vida de
Spano ha sido tan activa y emotiva que esa etapa de su vida
apenas ocupa un muy pequeño espacio en su memoria. Incluso en
ese período ya
el futuro senador se perfilaba como uno de los más habilidosos
wing derechos que tuvo el Club Atlético Palmira. La casa de don
Antonio parece un museo. Las paredes están repletas de cuadros
con pergaminos, títulos, reconocimientos, fotos, afiches
proselitistas... Dos enormes figuras de Perón y Evita vigilan el
entorno. Se pueden ver En el museo particular Motos Antiguas,
ubicado en San Juan 660 de Ciudad, se puede ver una de las
unidades Ramonot. Hay todavía algunas Ramonot en Rivadavia y en
Junín. Son muy codiciadas por los coleccionistas.
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